lunes, 29 de julio de 2013

¿ Somos un Pueblo sin memoria ?



O por lo menos eso creen muchos de los políticos que nos gobiernan, el pasado 7 de julio se dio a conocer al ganador de la elecciones a presidente municipal de San Agustín de Amantengo en el estado de Oaxaca, el ganador de la elección por parte de la alianza PAN-PRD-PT,  fue el Sr. Lenin Carballido, lo cual no sería extraño, ni seria noticia si no por la pequeña peculiaridad de que  un muerto gano las elecciones.
¿ Y como esta eso de que gano un muerto? Me preguntaran, pues sí, el Ciudadano Leninguer Raymundo Carballido Morales, tenía una acta de defunción emitida en 2010 por el oficial del registro civil Abel de la Rosa Santos para detener un proceso de acusación por violación tumultuaria ( lo que pueden hacer el dinero y las influencias ).

Pues al parecer el Sr. Lenin Carballido pensó, que como ya habían pasado más de 2 años seguramente el pueblo no recordaría semejante acusación y delito cometido y con toda la desfachatez del mundo acepto ser el candidato y no solo de un partido, si no, de tres!! Para la presidencia de San Agustín y lo ganó además!.
Por supuesto los partidos políticos a los que representaba o no hicieron su chamba bien al investigar el pasado y las credenciales de su candidato, o se hicieron patos ante tan grave acusación y falsificación de documentos, en su conciencia queda.

El individuó ya fue apresado y puesto a disposición de las autoridades para que enfrente los cargos de violación tumultuaria y falsificación de documentos, pero quedan muchas preguntas al aire, que como pueblo debemos exigir que nos sean contestadas:

-¿ que va a pasar con la presidencia de San Agustín ?
-¿ se volverá a gastar dinero del pueblo para nuevas elecciones ?
- ¿ Como se va a regular la elección de candidatos ?
-¿ Quien o quienes son responsables en los partidos políticos por esto ?

Pueblo: no olvidemos!!, no nos permitamos olvidar lo que nuestros políticos hacen mal, si no exigimos a nuestros gobernantes que hagan bien su trabajo por y para el pueblo, entonces no nos quejemos después.

Nos vemos en la próxima…